
Tras un año, el 2020, con precios anormalmente bajos por las circunstancias de COVID y una mayor penetración de las renovables en el mercado, el año 2021 comienza con “susto” para los consumidores.
Existe un antecedente, durante el invierno de 2013 – 2014, donde la investigación realizada por la CNMC acabó en 2015 con una multa a Iberdrola de 25 millones de euros. Iberdrola recurrió la multa ante la Audiencia Nacional y es ésta quien debe resolver este asunto, que está en investigación desde el año 2017, tras suspender cautelarmente la multa.
Con este panorama parece que la única forma de ahorro en la factura eléctrica pasa por producir y consumir nuestra propia energía a través de instalaciones de AUTOCONSUMO, lo que nos hace independientes (al menos en una parte muy importante) de las fluctuaciones y posibles manipulaciones del mercado eléctrico. Este tipo de tecnologías han reducido en más de un 80% sus costes en 5 años, mejorado ostensiblemente su rendimiento, se ha eliminado el mal llamado “impuesto al sol“, la inversión es fácilmente financiable y con un retorno en un corto periodo de tiempo (de 4 a 8 años según zona y otras variables) en relación a la vida útil de las instalaciones (más de 30 años). (Ver noticia completa)

